Sus largos cabellos peinaba mientras de su boca salían suspiros, su perfume cubría el humo toxico q hedía en su interior, y sus hermosos ojos , tan celestes q intrigan en la distancia encienden en la cercanía y enamoran en las penumbras, esos ojos tan suyos difuminados por injustas gotas de sal q salen desde lo mas rotundo del alma, tan perfecta y tan imperfecta a la ves, demostrando así q la mayor creación de los dioses no es más q un frágil vidrio ennegrecido de mal y tristeza amarrados a una cadena q los esclavizara x siempre , una cadena llamada tiempo
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